Consejos para cocinar con menta

miércoles, 12 junio 2019

Consejos para cocinar con menta

La menta tiene un sabor incomparable y fresco. No es de extrañar que haya sido valorada desde hace mucho tiempo. Pero no solo el sabor es increíble, sino que la menta también es un medicamento eficaz que puede aliviar diversas dolencias. Pero ese no es el punto hoy.

Al igual que con cualquier ingrediente de sabor intenso, se debe saber cómo utilizarla para sacarle todo el provecho y que no estropee el plato.

A continuación te damos algunos consejos prácticos:

Usa su versatilidad

La menta es una especia increíblemente versátil. Se puede usar en platos crudos y cocinados, así como en alimentos salados o dulces. También es un gran ingrediente refrescante en las bebidas. Muchos cócteles utilizan la menta como ingrediente principal y puedes hacer una excelente infusión con ella.

¿Conoces los diferentes tipos de menta?

La menta no siempre es la misma menta, porque hay diferentes tipos y cada especie tiene sus propiedades y características. Los tipos de menta más utilizados hoy en día son: piperita, hierbabuena y menta poleo. La menta piperita tiene un sabor más pronunciado y se emplea más en pastelería, sopas, guisos, carnes y pescados. La hierbabuena tiene hojas más rugosas. Es muy aromática y digestiva. Se utiliza en sopas, infusiones o cócteles como el mojito. La menta poleo sobre todo se utiliza en infusiones.

Nunca sustituir la misma proporción de menta piperita y de hierbabuena

A veces, quieres cocinar un determinado plato, pero en lugar de hierbabuena solo tienes menta piperita. Básicamente, esto no es un problema, porque puedes usar la menta piperita como sustituto de la menta piperita. Sin embargo, hay que tener en cuenta la alta concentración de mentol en la menta piperita. Por ello te recomendamos que vayas añadiendo poco a poco la menta piperita para ver si necesitas más cantidad.

Conservar la menta correctamente

Hay muchas maneras diferentes de conservar la menta. La forma más fácil es mantener la menta fresca en la nevera. Esto se hace colocando los tallos de menta en posición vertical en un recipiente con agua en el refrigerador.

Pero también puedes colgar la menta y dejarla secar al aire. También puedes utilizar un deshidratador o un horno de aire caliente.

La menta fresca también se puede congelar. Esto tiene la ventaja de que los sabores no cambian, como es el caso en el secado. Puedes picar la menta y añadirla en agua para hacer cubitos de hielo con sabor fresco. Igualmente podrías añadirlos a cualquier plato.

Uso de la menta

Hay multitud de posibilidades. Desde preparar un fantástico té moruno a un refrescante mojito con mucho hielo. También se puede añadir tanto a ensaladas, frutas o sopas, incluso a guisos.

Preparación adecuada para cócteles.

Cuando prepares menta para cócteles, es mejor usar una maza. Aprieta ligeramente las hojas para obtener todo su jugo. Si lo haces en exceso, su sabor será amargo. La preparación de la menta debe hacerse directamente en el vaso para que no se desperdicie su sabor.