Errores típicos en la cocina

martes, 09 febrero 2016

Errores típicos en la cocina

¿Te ha salido mal algún plato y has perdido las ganas de cocinar? A menudo se cometen pecados culinarios que pueden estar detrás de ese pequeño fracaso. Tal vez así descubras qué hiciste mal la ultima vez y puedas mejorar con la práctica.

Calidad = Disfrute

Lo más básico a la hora de cocinar es la calidad de los productos, ya sean verduras o carne, los productos de alta calidad marcan la diferencia en el sabor de los platos. Si no se tiene en cuenta este punto, no es de sorprender que el resultado no sea el esperado. Por ejemplo, un pescado bien fresco y de primera calidad tan sólo necesita un poquito de sal y pimienta, un buen aceite de oliva y a la plancha. Todo un placer.

Cuida tus utensilios de cocina

Así como un mecánico cuida de sus herramientas, cada cocinero debe cuidar sus utensilios de cocina. Tampoco es necesario ir corriendo a comprar el mejor set de cuchillos que haya en el mercado, pero sí es importante mantener nuestros cuchillos bien afilados. Los cuchillos desafilados no solo dificultan la tarea de cortar los alimentos, sino que también estropean los alimentos. Dado que también se come con los ojos, si nuestro plato no tiene buena apariencia se perderá doblemente el placer culinario.

La elección de un buen aceite

Un buen aceite aportará un gran sabor a tu plato, además de ser sano. Hay que tener en cuenta que no todos los aceites sirven para todo tipo de preparaciones. Los aceites prensados en frío, por ejemplo, no deben calentarse. Esto no sólo altera el sabor, sino también los ricos ingredientes que estos aceites contienen, además de transformarse en grasas trans. Si el aceite empieza a echar humo, ya es demasiado tarde. Presta especial atención al punto de humeo de cada aceite. Algunos de ellos pueden calentarse sin problema, como el aceite de coco, pero otros no se deben calentar. No almacenes el aceite durante demasiado tiempo; utilízalo en el plazo de medio año, si no perderá su sabor. Para los aceites prensados en frío, lo mejor es almacenarlos en un lugar fresco y oscuro, como en el frigorífico.

Las especias le añaden sabor a la comida

Al condimentar un plato adecuadamente, ya tenemos medio camino hecho. ¿Conoces la diferencia entre las especias secas y las frescas (orégano, por ejemplo)? Ambas proceden de la misma planta, pero se utilizan de diferente manera. El orégano seco es mucho más intenso que el fresco, lo que puede originar que desperdiciemos un plato que requiere orégano fresco, con la misma cantidad pero de orégano seco. La albahaca, por ejemplo, pierde mucho aroma cuando está seca. Estudia a fondo las especias de tu despensa, así cocinarás mucho mejor.

Probar mientras se cocina

Este error es fácilmente subsanable. Mucha gente cocina sin probar la comida durante su preparación y sin rectificar el sabor en caso necesario. Aunque conozcamos la receta, puede pasar que de repente algún sabor predomine mucho más de lo que debería, así que se recomienda probar la comida más a menudo.

Seguir la receta al pie de la letra

¿Querías cocinar algo pero te falta algún ingrediente? "Bueno, no importa por un ingrediente" pensarás. Se podría sustituir por otro o prescindir de él. ERROR. Mantente fiel a la receta, sobre todo para recetas al horno. Si falla la relación de cantidades de los ingredientes de la receta, tu plato recién horneado puede acabar en la basura. No queremos decir con esto que no se pueda experimentar con los ingredientes y crear nuevas recetas, sino que estos "experimentos" sean por falta de ingredientes.

¿Ingredientes de alta calidad = más vitaminas?

No siempre la comida de la mejor calidad es la que más vitaminas contiene, ya que depende del tipo de preparación de la comida. Cocer demasiado las verduras hace que estas pierdan la mayor parte de sus vitaminas, que son sensibles al calor. El mejor método para cocinarlas es cocerlas al vapor, así las verduras se mantienen frescas y con todas sus vitaminas intactas.

La preparación apropiada con los ingredientes adecuados

Debes saber de antemano cómo quieres cocinar la carne. ¿La quieres a la plancha o hacerla lentamente al horno? Dependiendo de cómo queramos prepararla, escogeremos una carne u otra, ya que no todas son iguales: cada plato exige un tipo de carne diferente. Si no estás seguro, pregunta. Si cocinamos una carne de la manera equivocada, podemos estropear la mejor de las carnes, aunque sea de la mejor calidad.

En el caso de las patatas también es importante escoger la variedad adecuada. ¿Queremos unas patatas más pringosas o más secas? Las patatas son muy versátiles, tan sólo debemos saber qué tipo de patata se adapta a cada plato.

Almacenar bien los alimentos para que sepan mejor

¿Sabías que la verdura es muy sensible al frío y por eso no es bueno guardarla en el frigorífico? Los tomates y los pepinos pierden aroma y sabor si se guardan en un lugar frío y se volverán insípidos.

También es importante almacenar correctamente la fruta, especialmente en frutas como el plátano y la pera, que no deben almacenarse en el frigorífico. Tampoco se deben dejar los plátanos junto con las manzanas, ya que estas despiden metilo, un gas que acelera muchísimo la maduración de los plátanos, dejándolos pasados y con manchas mucho más rápido.