¿Quieres hacer conservas? ¿Pero sabes cómo?

lunes, 29 julio 2019

¿Quieres hacer conservas? ¿Pero sabes cómo?

¿Te gustaría conservar las frutas y verduras de la temporada para consumirlas durante todo el año? ¡Aquí hay un pequeño resumen!

Seguro que le ha pasado a mucha gente. La fruta y verdura de temporada es deliciosa pero les gustaría disfrutarla durante más tiempo. Además su sabor es increíble. Para evitar que esto suceda, puedes también hacer exquisitas conservas y mermeladas. Así podrás comer frutas y verduras con todo su sabor durante todo el año.

¿Cómo funciona?

El hacer conservas consiste principalmente en preservar los sabores y propiedades de varios alimentos y conservarlos durante varios meses. Esto se hace cocinándolos, llenándolos en frascos esterilizados y sellándolos bien. Se debe asegurar que entren la menor cantidad de bacterias y hongos en contacto con los alimentos cocinados, ya que pueden durar mucho tiempo.

Métodos de hacer conservas

Los alimentos en conserva tienen una larga tradición, por lo que no es sorprendente que hayan surgido muchos métodos con el tiempo, dependiendo de los gustos y tipos de alimentos que se utilicen. Hay cuatro formas de preparación:

  • Dulce: ¡El método clásico con las tan famosas mermeladas caseras! Los ingredientes simplemente se cocinan con azúcar o azúcar gelificante y se ponen en frascos. Pero también es posible recubrir con azúcar los alimentos dispuestos en capas. Este método también incluye la preparación de licores.
  • Ácido: La comida se mantiene marinada en vinagre. Esta forma es perfecta para vegetales, como encurtidos, pimientos o calabaza.
  • Salado: En esta ocasión la sal actúa como conservante. Los ingredientes se colocan en una solución salada, la salmuera, que a menudo se condimenta con especias o hierbas.
  • Especiado: Un método de conservación típico de la región mediterránea, por eso utilizamos principalmente aceite de oliva. El aceite encierra herméticamente los alimentos que se introducen en él. Además se le añaden hierbas y especias para dar más sabor. Perfecto para pimientos, tomates o calabacines.

Envases

Los tarros se caracterizan por ser un vidrio relativamente grueso y tener una forma estable. De esta manera, pueden resistir mejor las diferencias bruscas de temperatura (cuando se vierte un líquido caliente en los vasos) y están protegidos de los golpes. Básicamente hay tres tipos de frascos:

  • Tarros de rosca: ¡Estos frascos son muy conocidos y encuentran en todas partes, especialmente en los estantes de los supermercados! La ventaja de estos frascos es que pueden cerrarse después de abrirse. Es por eso que se usan hoy para mermeladas y conservas.
  • Tarros de cierre hermético: Estos frascos tiene sello de goma. Son los tradicionales, utilizados durante más de 100 años, tienen una junta de goma y clips de metal para cerrarlos. Estos clips se pueden quitar después de enfriar porque se forma un vacío.
  • Tarros con herraje de metal y sello de goma: aquí, la tapa se fija al frasco con un herraje de metal. Todo lo que se necesita es una junta de goma entre el vidrio y la tapa y el herraje mantiene el tarro cerrado bajo presión.

Esterilizar siempre

Antes de preparar alimentos en conserva, hay que asegurarse de que los vasos estén esterilizados, para evitar todo tipo de bacterias. Hay varias formas de esterilizar los frascos: hornear (180 grados durante 10 minutos, luego dejarlos enfriar en el horno) o hervirlos (10 minutos).

El proceso de envasado

El envasado no es realmente complicado.

  1. Ya has esterilizado los frascos.
  2. A medida que se enfrían, puedes preparar los ingredientes lavándolos brevemente, eliminando todas las impurezas y luego cortándolas al tamaño deseado. Las verduras muy duras (zanahorias, etc.) también se pueden escaldar brevemente en agua con sal.
  3. A continuación puedes llenar los frascos. Metes las verduras en los tarros y cubrirlos con un líquido caliente, o primero cocinar los ingredientes, luego llenar los frascos, como es el caso con mermelada.
  4. Después del llenado, los tarros se sellan herméticamente y a continuación se hierven al baño María. El calor mata a todos los microorganismos y la expansión del aire crea durante el enfriamiento un vacío en el que ningún microorganismo puede sobrevivir. El tiempo de cocción varía según los ingredientes utilizados. En cualquier caso, es importante dejar los tarros durante 10 minutos en la olla.
  5. Colocar los alimentos envasados en un lugar fresco y oscuro.